Durante la semana, fuimos nuevamente testigos de una nueva entrega de la encuesta Adimark. Esta, viene marcando repetidamente una tendencia que tiene mucho que ver con la realidad con la que vivimos muchos: desaprobamos de forma unánime la forma de actuar y proceder de este gobierno, pero además, castigamos de la misma manera la nula capacidad organizativa y política que tiene la concertación.
Nadie puede extrañarse que el Gerente General, llamado por algunos, Presidente de la Republica, tenga tan altos niveles de desaprobación, que el 49% del país, encuentre y piense que estás haciendo mal la pega, no es un tema para pasar por alto. Pero, ¿piensan lo mismo en La Moneda? Al parecer no, según ellos, han sido el mejor gobierno que ha pasado por la casa de gobierno, dejando a un lado algo tan fundamental como la autocritica.
¿Qué ha hecho la derecha para merecer tamaña desaprobación? Todo, han vivido en constantes comparaciones con los gobiernos anteriores, han intentado convencernos de que estamos mucho mejor ahora que antes, esto, avalado con el crecimiento macroeconómico, porque no me vengan a decir que el bolsillo de los chilenos ha mostrado cualquier tipo de crecimiento. La derecha, fiel a su estilo, ha dejado que funcione el mercado por sobre cualquier otra cosa. Han impuesto la política de la letra chica a cada proyecto de ley que han intentado impulsar, han dado chipe libre al nepotismo, le han dado la espalda a los casos de corrupción que salieron a la luz en los últimos meses, pero lo más impresionante de todo, aun no existe una política ni menos soluciones claras a quienes aun esperan respuestas en campamentos de emergencia levantados después del terremoto y posterior maremoto.
En todo este tiempo que ha hecho Tatán, ha viajado por el mundo mostrando un papel de mierda, se quedo en panne de bencina arriba de un helicóptero, tuvo un accidente en un helicóptero, noticia que no apareció en ningún medio, estuvo involucrado en la salida de Mayne Nicholls y de Bielsa de la selección, aunque digan lo contrario, porque si fuesen tan inocentes como dijeron que eran, ya se hubiesen querellado contra todos aquellos que los acusaron ( junto a Gabo Ruiz Tagle) de ser principales actores en aquel acto de características golpistas.
Todo eso en parte, explica la desaprobación. Eso y que estén a un paso de aprobar la desaparición de una parte importante de la Patagonia chilena a manos de “intereses a beneficio de todos los chilenos”…
Dentro de la misma encuesta, vimos la gran popularidad con que cuentan algunos personeros de gobierno. ¿Y en base a qué? ¿Cuáles han sido las grandes reformas que han impulsado en sus ministerios? Lavín por ejemplo, intento eliminar horas de Historia y Geografía para agregar más horas de Matemáticas. ¿Finalidad? Ninguna…solo educar a los más pequeños sin una mirada crítica acerca de cambios sociales que se dieron en el pasado y que se repiten en la actualidad. Resultado, una desaprobación generalizada. Su gran triunfo fue la creación de una beca que premia a altos puntajes que elijan las carreras de pedagogía dentro de sus primeras opciones. El gran pero, no se ocupa del origen del problema en la educación, la desigualdad de la misma.
Otro que esta disparado, es el ministro de minería, Laurence Golborne. Su popularidad, se basa única y exclusivamente en el rescate de los mineros de la mina San José. ¿Fuera de eso que más? Ahh, intento imponer un royalty que beneficiaría únicamente a las empresas que actualmente usufructúan de los minerales chilenos.
Hinzpeter, otro disparado más. Principal impulsor del caso bombas, presionó al fiscal nacional para sacar a Armendáriz de la investigación y poner al fiscal Peña. Resultado, en menos de un mes tenía a inocentes tras las rejas. A no olvidar, que él junto a la embajada estadounidense, mantuvo encarcelado a un ciudadano pakistaní, con la excusa de que era un terrorista buscado por los segundos. Se comprobó que todo era un tongo de mal gusto. Algo similar a lo que ocurre con el periodista y militante comunista, Manuel Olave, el cual estaba siendo enjuiciado por supuestos vínculos con las FARC.
¿Acaso esta es la nueva forma de gobernar de la cual tanto hablaron?
Por otra parte tenemos a la DES-Concertación, efectivamente, desconcertados por perder las presidenciales. Llevan más de un año intentado ponerse de acuerdo para formar una oposición decente. Casi 6 de cada 10 chilenos les reprueba su manera de actuar. Según ellos, han realizado la pega de las mil maravillas, pero siguen estancados en lo mismo de siempre, peleas partidistas, cuoteo político.
Vivimos bajo una dictadura disfrazada de democracia…