jueves, octubre 27, 2011

El Vaticano aboga por un gobierno mundial para regular economía en crisis

Entre sus responsabilidades estaría promover sistemas monetarios basados en mercados libres


CIUDAD DEL VATICANO - El Vaticano propuso el establecimiento de un gobierno mundial capaz de coordinar acciones políticas consensuadas como alternativa para estabilizar la economía, en plena crisis a causa de los excesos del neoliberalismo.

Estas declaraciones fueron incluidas en una nota oficial del Pontificio Consejo de la Justicia y de la Paz titulada “Por una reforma del sistema financiero y monetario internacional en la prospectiva de una autoridad pública de competencia universal”.

El texto -difundido en italiano, francés, español e inglés- destacó la necesidad del establecer una “autoridad política mundial” que supere las lógicas reduccionistas de los actuales mecanismos de coordinación como el Grupo de los Ocho (G-8) o el Grupo de los Veinte (G-20), vistos más como “clubes de amigos”.

Urge una reforma

La Santa Sede se pronunció a favor del establecimiento de impuestos a las transacciones financieras, conocidos coloquialmente como “tasas Robin Hood”, y aprobó la recapitalización de los bancos incluso con capitales públicos, condicionados siempre a “prácticas virtuosas”.

Además constató la exigencia de un organismo que desarrolle las funciones de una especie de “banco central mundial” que regule el flujo y el sistema de los intercambios monetarios, con el mismo criterio que los bancos centrales nacionales.

En un libreto de 40 páginas el organismo vaticano dejó en claro la necesidad de reformar las actuales instituciones internacionales, desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hasta el Fondo Monetario Internacional.

Bien común universal

“Resulta cada vez más evidente la creciente interdependencia entre los Estados y las regiones del mundo, y la necesidad de respuestas, no sólo sectoriales y aisladas, sino sistemáticas e integradas, orientadas hacia el bien común universal”, indicó.

“Si no se sigue ese camino, también el derecho internacional, no obstante los grandes progresos alcanzados en los diversos campos, correría el riesgo de estar condicionado por los equilibrios de poder entre los más fuertes”, agregó.

Según la propuesta dicha autoridad pública debería tener las estructuras adecuadas para convertirse en un contrapeso al egoísmo que promueven mercados financieros de carácter prevalentemente especulativo, perjudiciales para la “economía real”, especialmente de los países más débiles.

Mercados libres

Entre sus responsabilidades estaría la de promover sistemas monetarios basados en mercados libres y estables que promuevan al desarrollo sostenible, el progreso social de todos, se inspiren en los valores de la caridad y de la verdad.

“Una autoridad con un horizonte planetario, que no puede ser impuesta por la fuerza, sino que debería ser la expresión de un acuerdo libre y compartido, más allá de las exigencias permanentes e históricas del bien común mundial, y no fruto de coerciones o de violencias”, dijo.

“La autoridad mundial debería, pues, involucrar coherentemente a todos los pueblos en una colaboración a la que están llamados a contribuir con el patrimonio de sus propias virtudes y civilizaciones”, añadió.

Elegido por consenso

La nota, que no debe ser considerada como un “documento papal” sino sólo como la contribución de un organismo vaticano, precisó que ese nuevo gobierno debe ser resultado de un consenso que involucre a todas las naciones de la tierra.

Estableció que se trataría de una institución “súper partes”, es decir ubicada por encima de toda visión parcial y de todo bien particular, en vistas a la realización del bien común.

Advirtió que sus decisiones no podrán ser el resultado del pre-poder de los países más desarrollados sobre los países más débiles, deberán responder al interés de todos y no sólo en ventaja de algunos grupos privados o gobiernos nacionales.

Al amparo de la ONU

El documento indicó a las mismas Naciones Unidas, en razón de la amplitud mundial de sus responsabilidades, como el punto de referencia para el “largo camino” que requerirá la constitución de dicha autoridad.

“En un mundo en vías de una rápida globalización, remitirse a una Autoridad mundial llega a ser el único horizonte compatible con las nuevas realidades de nuestro tiempo y con las necesidades de la especie humana”, apuntó.

“No ha de ser olvidado, sin embargo, que este paso, dada la naturaleza herida de los seres humanos, no se realizará sin angustias y sufrimientos”, constató.

Fuente: Univision.com

lunes, octubre 03, 2011

Borghi y la falta de liderazgo


¿Qué  sacamos con tener la generación más talentosa, jugando en los mejores equipos de Europa, con el fichaje más bullado del verano europeo, con tener por primera vez a un chileno jugando en Barcelona, con tener un mediocampista brillando en la Juventus y por ser considerados por primera vez como una selección potente a nivel sudamericano, si quien debiese liderar a este grupo de personas no está capacitada para hacerlo?

No quiero desmerecer los meritos de Borghi para estar al frente de la selección nacional, multicampeón con Colo Colo, finalista de la Copa Sudamericana y campeón del torneo trasandino con Argentino Juniors, son meritos suficientes para algunos (entre ellos ANFP) para ponerlo al frente de un proyecto que busca como propósito final, la clasificación al mundial de Brasil 2014.

El problema es que, Claudio Borghi no posee las armas de liderazgo para llevar la tarea a buen puerto, ha quedado demostrado con los pésimos resultados obtenidos en los partidos jugando después de la Copa América, incluyendo la desastrosa y vergonzosa eliminación del combinado nacional por parte de la selección vinotinto.

Una persona o un buen líder en este caso, no haria lo de Borghi: “yo dejo que los jugadores hagan lo que quieran en la cancha”. Con esa frase, demuestra que el en ningún momento está haciéndose responsable por el correcto funcionamiento de su grupo a cargo. Tampoco busco decir que él tiene que estar permanentemente encima de sus jugadores, pues estos bajo esas condiciones, tampoco rendirán lo que el entrenador espera de ellos.

Un buen líder, ya sea un gerente, un jefe de sección, un entrenador de futbol en este caso, deberá estar siempre atento a las condiciones en las cuales se desarrolla la labor de sus colaboradores, observar atentamente virtudes y defectos de lo que él indica que hagan sus dirigidos,  si algo funciona mal hacer las correcciones necesarias para que el equipo retome el rumbo perdido, si son fallas especificas debe trabajar estas con la premura necesaria, mostrándole a sus dirigidos sus errores y la importancia de corregir esto con el objeto de que a futuro no volver a pasar las zozobras que se pasan en la actualidad. 

Un buen líder no deja a sus dirigidos hacer lo que quieran, ya que con esto, lo único que esta garantizando es el rotundo fracaso de la selección camino al mundial de Brasil 2014…