domingo, junio 07, 2015

Te perdono



Escribo esto por la simple razón de lograr sacarme esta jodida espina de adentro la cual me llevo años procesar y entender y finalmente, asumir como tal. Pido disculpas a mi familia si lo que se viene a continuación puede herir susceptibilidades.

La relación que tuve con mi abuela nunca fue la más grata. La mayoría del tiempo se la pasaba criticándome, aunque sé que también, se preocupaba por mí, que nunca me faltara nada…

En el fondo siempre supe que una de las cosas de mi mala relación con ella era mí parecido físico y mi particular personalidad que le recordaba todos los días a mi padre, al cual siempre le tuvo un rencor parido. Quizás (nunca lo sabré) ella buscaba que yo no fuera como él y yo luchaba por ser como yo quería ser. Lamentablemente, una noche su genio (y su lengua) le jugaron una mala pasada la cual hasta el día de hoy no puedo olvidar y me hace mucho daño recordar…

No recuerdo el contexto de la pelea, ni el día y mucho menos el año, solo recuerdo que era de noche y yo estaba saliendo de la casa de ella (mi actual hogar) y tuvimos un cruce de palabras demasiado fuerte. Mi mente hasta hoy, recuerdo las palabras exactas que vocifero en mi contra “tú no debiste haber nacido, tienes la culpa de todo”…no saben cómo me sentí en ese momento, me sentí la peor bazofia del mundo…sentí que yo era el culpable de la cagada que había quedado en mi familia años antes…sentí la culpa por todo, por mi papá, por mi mamá, por mis hermanas.

Esas palabras aún me causan daño, recordarlas me produce mucha angustia. Todos estos años creí que era un tema absolutamente superado, que el tiempo se había encargado de cerrar las heridas, pero el lunes de esta semana, hubo algo que cambio en mi manera de pensar, nunca cerré le ciclo, nunca perdone a mi abuela (Q.E.P.D) por eso…hasta el día de hoy no he ido a verla una sola vez al cementerio…

Bueno, han pasado muchos años desde que partiste y estoy listo para perdonar el daño que me causaste. No quiero seguir guardando el rencor que tengo ahora en el corazón, necesito curar heridas y esta es la que más daño me ha hecho en mi vida…

Querida abuela Silvia, te perdono por el daño, te perdono por tus palabras…sé que en el fondo, siempre quisiste lo mejor para mí, mis hermanas y mis primos, solo que equivocaste el método, te extraño.

Tu nieto mayor Gonzalo…