jueves, agosto 24, 2006

Urbania 2.0

...yo quería quedarme un momento mas con ella, pero pensaba en que la otro día tenia que ir a trabajar, pero por otro lado quería saber mas de ella, me causaba intriga conocerla no lo pensé dos veces y la invite a tomarse algo a Brasil, lo pensó un poco pero al fin de cuentas me dijo que si, así que nos bajamos en metro santa ana y caminamos solos por catedral,me regalo un cigarro y fuego para encenderlo sin querer toque su mano y la sentí nerviosa , le pregunte que le pasaba y me dijo que primera vez que le pasaba algo así , que se ponía a conversar con alguien que no conocida y mas encima se iba a tomar una cerveza con aquella persona.
Por fin llegamos a nuestro destino, ya había dejado de llover, pero el frío que hacia calaba hasta los huesos así que nos apresuramos en entrar. El local estaba repletisimo, no se como pero había solo una mesa desocupada en un rincón,nadie nunca se sento hay, la mesa estaba limpia, sin restos de cigarros así que hay nos sentamos, sacamos nuestras chaquetas y las dejamos en las sillas y pedimos unas cervezas para tomar.
Nos quedamos horas y horas conversando, hablando de todo, la vida el amor , el pasado ,presente y futuro de cada uno, de proyectos y perspectivas en la vida, reímos bastante y también nos embargo la tristeza, la vida de los dos tenia muchas cosas en común.
Casi sin darnos cuenta nos dio la hora en que cerraban el local, ya eran las 5 de la mañana y nuevamente se había puesto a llover ,ahora mas fuerte que antes, con el único detalles que no teníamos donde cobijarnos. Decidimos empezar a caminar sin rumbo fijo, con la lluvia como única compañía y uno que otro cigarro, sin pensarlo le dije que fuéramos a mi casa que vivía a unas pocas cuadras de ese lugar, por que nuestras ropas no podían con toda el agua que nos había caído, me dijo que ningún problema, pero que le tenia que preparar una sopa para tomar, por que ya no podía mas con el frío.

(continuara)

viernes, agosto 18, 2006

Urbania

9 de la noche, recién saliendo del trabajo, camino hacia el metro debajo de una lluvia inclemente, tanto así ,que no había caminado una par de metros y ya estaba mojado, como si me hubiesen tirado un balde de agua por la cabeza, mí única compañía en ese trayecto era mi mp3, una sopaipilla y un perro pulgoso que intentaba entrar en lastima por un poco de comida, aun me faltaba por llegar a mi destino que me transportaría a mi casa y en la calle no se asomaba ninguna persona, solo autos y micros, que salpicaban agua para todo lados. En la esquina un accidente, seguramente por alguien que no había respetado el semáforo, mucha gente en el lugar, infaltable familia miranda en el lugar, unos arribas de otros como si nunca hubiesen visto un accidente de transito, yo seguí mi camino y solo me detuve para ver el charco de sangre que había alrededor del accidentado, aun no llegaban ni carabineros y emergencias, y el cuerpo del finado seguía en el cemento, mire un poco mas y vi. Unos metros mas allá y el auto del accidente que había chocado contra una reja de un colegio, menos mal era de noche o mas la caga hubiera quedados seguí mi camino bajo una incesante lluvia, hasta que por fin llegue a un lugar bajo techo, abrí mi mochila y saque 500 pesos del bolsillo para comprar el boleto, en la fila había una chica que no podía dejar de mirar, bajita, mas bien delgada, e igual de mojada que yo, tenia unos veinte años mas o menos.
Me quede un buen rato mirándola, quizás analizándola, quizás solo por mirarla, me cautivo su risa y sus ojos, tenia ganas de hablarle, pero decidí seguir mi camino.
Baje hasta el andén, sin ningún apuro, no tenia nada que hacer en mi casa, solo llegar a descansar, quizás ocupar el computador o ver algo en la tele. Detrás de mi venia ella, casi se queda afuera del metro, en el intento por subir la puerta la apretó un poco y yo la ayude a entrar, me di cuenta que le di un poco de vergüenza el hecho y se sonrojo, le dije que no se preocupara, que no era a la primera persona que le pasaba, bastaron esas palabras para que me regalara una sonrisa, fue algo que no me había pasado antes, pero fue bastante agradable. Nos fuimos conversando de todo un poco, sentados en el vagón del metro, hacíamos casi el mismo recorrido, con ella el viaje se hizo bastante largo, el tiempo se anduvo tomando un descanso, reímos bastante y la confianza fue mutua y al instante, me dijo que pololeaba, pero que estaba triste y estaba a punto de terminar la relación, yo le dije que tuviera calma y que dejara fluir las cosas, y que pasase lo que pasase era cosa del destino y que era lo que le esperaba…


(continuara)