Cuando leí las declaraciones de la Primera Dama, primero me pregunté si estaba hablando en serio. Luego pensé que quizás habían tergiversado sus palabras, ya qué generalmente después de una declaración desafortunada culpan a la prensa por lo que salió publicado. Pero en esta oportunidad no era ni lo uno ni lo otro, estaba hablando en serio (lamentablemente) y quizás lo más grave, hablando desde la más completa desinformación.
Cuando se expresa de Camila Vallejo como una líder nueva, pero con ideas viejas, olvida primero, que esas ideas viejas tienen un respaldo como nunca ha tenido alguna otra situación o problema desde la vuelta a la democracia. La gratuidad en la educación ya esta posicionada en el subconsciente de la sociedad, incluyendo a quienes votaron por Sebastián Piñera en las últimas presidenciales.
Segundo, olvida (o quizás no tiene idea) que efectivamente hay países en los cuales el sistema de educación en administrado por el Estado en todos sus niveles y no estoy hablando precisamente ni de Cuba o China.
Finlandia, Noruega, Dinamarca, Islandia y Suecia, los países nórdicos en su conjunto promueven como “política de estado” la gratuidad de educación en todos sus niveles independientemente del gobierno de turno.
“Quiero contarles que -entre otras rarezas de este país, desde junio pasado existe un gobierno extrañísimo, conformado con dos partidos grandes -el Conservador (derecha liberal, en verdad) y el Socialdemócrata-, dos medianos -la Unión de Izquierda (ex-comunistas) y los Verdes-, y dos pequeños (Partido del Pueblo sueco (derecha liberal) y el Demócrata Cristiano (de derecha archiconservadora en asuntos de valor y populista en cosas sociales). Este gobierno tipo-ensalada-rusa reemplaza a uno de centro-derecha que gobernó cuatro años.”
Alfonso Padilla, Consejo Central de las Artes de Finlandia. El Ciudadano 17/08/2011.
No será qué, los políticos de derecha, aparte de ser en una gran mayoría viejos (digamos las cosas como son), aún están viviendo y pensando ideológicamente como si estuviéramos en plena guerra fría. Tampoco quiero exculpar a la concertación de todo este embrollo que ha resultado ser el asunto de la educación, pero por lo menos una parte considerable se muestra dispuesta al cambio.
El tema de debate es como financiar la educación. Este punto es tragicómico pues a toda costa quieren impedir un alza de impuesto a las empresas. En tiempos como los que estamos viviendo, con una complicada situación económica a nivel mundial, los “expertos” recomiendo no intervenir los impuestos, púes frenarían incluso más la alicaída situación en la que podemos estar a corto plazo. Y cuando la economía está fuerte, robusta, nuevamente los “expertos” insisten en su recomendación de no subir impuestos, esta vez concluyendo qué alza significaría que inversionistas no querrán venir al país a poner su dinero en nuestra economía.
Entonces ¿qué podemos hacer? Primero serviría mucho que el Presidente de la Republica dejara ese doble discurso, que deje de elogiar movimiento en el extranjero para después llegar al país condenando intransigencia de los mismos. Luego, nosotros mismos debemos empezar a familiarizarnos con realidad extranjera. A pesar de qué culturalmente es muy distinta, nos demuestran qué los cambios si son posibles de llevar a cabo. Ninguno de los países nombrados anteriormente si hizo desarrollado de la noche a la mañana, pero el primer paso para serlo la educación. Por ejemplo Noruega invierte gran parte de su PIB en educación, ellos son exportadores de gas natural dentro de Europa, siendo uno de sus principales compradores la Unión Europea, un punto a tener en cuenta, debido a la similitud con realidad chilena y el cobre.
Ahora le pregunto ¿está inscrito en los registros electorales? Ve que es importante perder a lo sumo una hora de un día donde el comercio está cerrado, las botillerías tienen prohibición de funcionamiento, donde el país funciona a media máquina ya que somos 8 millones de chilenos los cuales decidimos sobre los otros 10 millones acerca de temas tan relevantes como lo es la educación chilena. No ha pensado en que estamos secuestrados por una elite política qué no quiere tranzar la comodidad de ganar dinero a costa de nosotros recibiendo cuantiosas utilidades de sus empresas y además legislando en temas de su propia conveniencia.
Que prefiere, ¿perder una hora al día cada cuatro años o perder doce años de una educación gratuita, de calidad, laica y por sobre todas las cosas, financiada por un gobierno que represente los intereses del 95% de la población?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario